¡Hola viajeros!
El siguiente paso en nuestro recorrido por España se sitúa en Salamanca, la bella ciudad por todo el mundo conocida por sus interminables noches de locura y juerga juvenil, pero también por su riqueza artística: catedrales, palacios, iglesias... de tendencias artísticas como el románico, gótico, plateresco y barroco.

Situada a orillas del río Tormes, su extensión geográfica es de 12.336 Km², y cuenta en la actualidad con 159.000 habitantes.
Salamanca, a pesar de su clima extremo (invierno frío y seco y verano cálido), reúne múltiples atractivos para hacer muy agradable la estancia de quienes la visitan, una ciudad donde las actividades relacionadas con el turismo y el ocio son las protagonistas. Salamanca fue, a lo largo del 2002, Ciudad Europea de la Cultura. Música, danza, exposiciones, representaciones callejeras... la programación de Salamanca 2002 abarcó desde las últimas tendencias culturales al más puro entretenimiento.
Completan la oferta turística de Salamanca su original gastronomía y sus fiestas populares:
Lunes de Aguas
El Lunes de Aguas se celebra el lunes siguiente al de Pascua. En este día la gente se reúne en el campo para degustar el tradicional hornazo, 
una gran empanada rellena de embutido y huevo cocido. El origen de esta fiesta popular se remonta al siglo XVI, cuando el rey Felipe II dicta unas ordenanzas según las cuales las mujeres públicas, que habitaban en la Casa de Mancebía de Salamanca, debían ser trasladadas, durante la Cuaresma, fuera de la ciudad. A partir del Miércoles de Ceniza, las prostitutas abandonaban su residencia habitual y eran trasladadas al otro lado del río Tormes. El responsable y encargado de vigilar, cuidar y atender a las prostitutas era el “Padre Putas”. Este personaje (convertido eufemísticamente en el Padre Lucas, el cabezudo más famoso perseguidor de niños en los días de las fiestas salmantinas) acompañaba a los estudiantes a recoger de su exilio a las prostitutas, siempre el lunes siguiente al de Pascua (Lunes de Aguas).
El Mariquelo
La tradición de El Mariquelo tiene lugar todos los 31 de Octubre en la Catedral Nueva. Un personaje ataviado con la indumentaria charra y un tamboril –el Mariquelo-, escala por el exterior de la Catedral hasta llegar a la veleta de la Torre de las Campanas, donde interpreta una charrada. El origen de esta costumbre surge a partir del famoso terremoto de Lisboa de 1755.
La Mariseca
A mediados de Agosto los empleados de la plaza de toros proceden a la instalación de La Mariseca en lo alto del Ayuntamiento (Plaza Mayor) anunciando la llegada de las ferias (del 8 al 15 de septiembre). La Mariseca consiste en una veleta con silueta de toro, en la que se recoge el intervalo de fechas en las que se celebrarán las corridas taurinas durante las fiestas. Popularmente se dice que si La Mariseca está mirando hacia el pueblo de Ledesma significa que habrá lluvia segura.
Entre los lugares más emblemáticos de Salamanca se encuentran los siguientes:
Casa de las conchas
Esta palacio civil se comenzó a construir en 1495 y se acabó en 1517. Su construcción fue encargada por Rodrigo Arias Maldonado.
Todo el edificio es una extraordinaria obra de arte con un patio interior de doble galería con arcos mixtilineos, propios de la arquitectura salmantina ( y presentes en el Patio de Escuelas Menores, Patio de la Salina, etc... )
En total, puede haber unas 400 conchas y dice la leyenda popular que debajo de una de ellas, existe una de oro ( aunque el único oro existente, era el de las monedas, una por concha, que daban los Jesuitas a la familia Maldonado, por tirar el edificio que quitaba perspectiva y grandeza a su vecina la Clerecía ) Hoy este precioso edificio, rehabilitado y recuperado hace unos años, es una biblioteca que además cuenta con un sala de exposiciones.
Fachada del Edificio de la Universidad

Su construcción se debe a los Reyes Católicos y aunque se construyó en 1534, bastante después de la muerte de éstos, en recuerdo se labró en el primer cuerpo sus bustos con un dedicatoria que circunda las tallas que dice así "Ferdinando-Elisabeta" y en la parte alta y en griego "Los Reyes a la Academia, y ésta a los Reyes".
Está dividida en tres cuerpos; el primero, como hemos comentado, contiene el medallón de los Reyes Católicos empuñando el mismo cetro, y a los lados el yugo y las flechas. Este cuerpo es una demostración de elegante ornamentación, frutas, copas, niños, máscaras, etc.
El segundo cuerpo, contiene en el centro el Escudo de Carlos V, rematado con un globo y una cruz sobre una espectacular corona. A la derecha el águila de San Juan, de los Reyes Católicos, a la izquierda el águila bicéfala del Imperio. En el extremo izquierda, en un medallón, el busto de Carlos V y al otro extremo, el de la emperatriz Isabel ( su primera esposa ) Arriba y en autorrelieve cuatro conchas con los bustos de ( de derecha a izquierda ) Cicerón, Alejandro Magno, Hércules y un busto de una mujer, que puede ser Safo.
El tercer y último cuerpo, y en el centro de este, hay una capillita, donde se halla sentado un Papa, probablemente Benedicto XIII, exhortando a los clérigos. En el resto, cabezas de monstruos sobre las que cabalgan niños, un medallón con un hombre encapuchado, otro con un hombre con gesto iracundo, otro con un personaje coronado de laurel, etc... Además mil y un detalle que ornamentan esta impresionante construcción civil; el más bello Plateresco del Renacimiento español impregnada del clasicismo italianizante.
Hasta aquí podríamos decir que queda descrita la Fachada de la Universidad, por supuesto, allá, entre las filigranas está la Rana, aposentada en su Calavera para dar, hoy como siempre, suerte a todos los estudiantes que son capaces de encontrarla entre los habitantes pétreos de tan singular belleza.
De los autores, no existe dato alguno, más que comenzaron hacia 1525, quedando acabada, como hemos dicho en 1534, siéndoles entregada la enorme suma, para aquella época, de 30.000 ducados. La Fachada es, la culminación del estilo Plateresco en España, siendo una joya única e irrepetible.
Plaza Mayor

88 porticos formados por arcos de medio punto, dan vida a la más bella plaza de España, donde el barroco alcanzó expresiones difícilmente superables.
Fue la ciudad, que premiada por la fidelidad durante la Guerra de Sucesión, la que mereció este maravilloso monumento tal y como lo hizo saber el rey Felipe V. Este hecho queda reflejado en una inscripción que figura encima del Arco del Toro y que empieza con
"Reinando Felipe V el Animoso: la muy noble y muy leal ciudad de Salamanca..."
En sus medallones, podemos contemplar a Carlos V, Alfonso XI,... Fernando VI, pasando por Cervantes, Santa Teresa de Jesús, Unamuno, Nebrija, Vázquez Coronado, etc... y como no, tienen su hueco en la Plaza los Reyes de España.
La imagen de la Plaza, también ha ido cambiado con el paso de los siglos, fue automovilísticamente hablando transitable y dispuso de un jardín, pero actualmente es un enlosado peatonal que nos permite, si es posible, disfrutar más de todos y cada uno de los rincones de ella.
Su reloj es centro de reunión y una de sus losas está marcada como recuerdo del Aniversario de la Declaración de Salamanca como "Ciudad Patrimonio de la Humanidad".
La construcción comenzó en el año 1728 y concluyó en 1755; esta plaza es el centro de la vida de la ciudad, lo que muchos han llamado el "Salón" de Salamanca, todo ocurre en ella.
Casa Lis

De hierro, vidrio policromado y decoración cerámica se levantó sobre la muralla en 1905, la trasera de la Casa de Lis; fue el aquitecto Joaquín Vargas Aguirre, el autor de esta obra de arte.
A su vez, la fachada que da a la calle de Gibraltar es la única muestra del arte modernista en Salamanca.
Abandonada durante años por los políticos locales que no repararon o no quisieron reparar en la maravilla arquitectónica que se ubicaba allí, cerca de la calle Tentenecio, hoy, después de una coherente restauración, acoge el Museo de Art Nouveau y Art Decó; de la Fundación Ramos Andrade, siendo el Museo más visitado de toda Castilla y León
Su proyección ha sido tal que las salas de exposiciones de esta coqueta Casa de Lis se han quedado pequeñas al desinteresado legado de Ramos Andrade y ahora se busca una segunda sede a este Museo salmantino.
Tras tanto paseo y tanta visita, segura que teneis hambre. Eso es fácilmente solucionable, porque a Salamanca si algo no le falta son buenas comidas...
La gastronomía forma parte de la cultura salmantina. Como es una zona de interior y de clima frío y seco, las carnes frescas o curadas son la base de los platos tradicionales y ofrecen una gran variedad: cabrito, tostón, cordero, carne de vacuno en todas sus variedades -incluso de toro-. Hay que resaltar los embutidos, reconocidos en toda España. Los quesos de oveja y las legumbres forman parte de la gastronomía popular y tradicional de Salamanca.
También, los platos realizados con el pescado de río están muy presentes en toda la provincia: peces escabechados, las truchas,
las tencas, las ancas de rana, los cangrejos. Y, naturalmente, los dulces, ¿quién deja de probar el turrón de La Alberca, o el bollo maimón, los repelaos, obleas, miel, rosquillas, paciencias, castañas, cerezas de la sierra, y mucho menos, los chochos?

Salamanca es tierra de vacuno y de porcino; en la zona del Campo Charro, de grandes extensiones de dehesa, es donde se crían magníficos ejemplares de toros de lidia y de cerdo ibérico.
La carne de vaca Morucha, rojiza y fresca, con Denominación de Origen, constituye uno de los productos más apreciados de la producción gastronómica salmantina, es el ingrediente imprescindible de muchos de guisos. El calderillo bejarano, es un delicioso plato que tiene como ingredientes principales la carne de ternera y las patatas, acompañadas de pimentón y guindilla.
Entre las carnes curadas, las de cerdo, como el magnífico jamón de Guijuelo, también con Denominación de Origen es todo un monumento gastronómico.
Además del jamón de Guijuelo, el lomo ibérico, el chorizo cular, la longaniza, el salchichón, son productos que tienen gran prestigio en el mercado por su exquisito sabor, debido al método de curación que en la sierra de Salamanca, por su clima, se puede llevar a cabo.
Salamanca es una provincia de paisajes muy variados:
Al noreste es una zona de cereales, llana, donde se cultivan las famosas lentejas de la Armuña, con Denominación de Origen, de excelente calidad.
Al noroeste, las Arribes del Duero, zona de pastos secos y duros, excelentes para la producción de carne y leche de oveja; entre la variedad de quesos, el de Hinojosa de Duero quizás sea el más reconocido.
En el centro-oeste, tenemos el Campo Charro, la dehesa salmantina en la que, como hemos dicho, se crían toros de lidia y cerdos ibéricos.
Las carnes de toda las variedades de vacuno son de gran calidad, de ahí la Denominación de Origen de la carne de Morucha y ternera de Salamanca. En esta zona encontramos un embutido considerado “menor” pero que combinado con huevos fritos o asado es muy sabroso. Si seguimos la costumbre de la gente de Ciudad Rodrigo, tomado para el desayuno-almuerzo nos proporcionará energías suficientes para todo el día.
Al sur, la zona de la sierra,
el aire frío y seco de esta zona es el que hace que el proceso de curación de los embutidos tenga un resultado de tanta calidad. En los valles de la sierra, se pueden encontrar cultivos muy variados, pero especialmente, las cerezas y el olivo, con producciones de calidad y extensión tan amplias que se comercializan, incluso, fuera de España.
Con toda esta variedad de tierras y paisajes, no es de extrañar que la gastronomía de la provincia de Salamanca sea variada y, debido a la extensión de la provincia, se puedan encontrar recetas muy diferentes de un mismo plato.
Así concluye nuestra visita a la ciudad salmantina. Espero que la hayais disfrutado tanto como yo lo hecho el par de veces que he tenido el placer de visitar la ciudad. Prometo hacerlo muchas más veces...
Un saludo,
Carol.
servido por Carol
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Queridos amigos:
Esta vez el tema de mi artículo va a ser una preciosa ciudad española, situada al sur del país. Le tengo mucho cariño porque fue donde por primera vez vi la luz del sol. Por diversas circunstancias, el viento me llevó a vivir a Pamplona, sin embargo y a pesar de la distancia, Málaga para mí sigue muy cerca y aprovecho para escaparme allá en cuanto tengo ocasiòn.
La ciudad de Málaga se encuentra situada en un privilegiado enclave natural. Su término municipal tiene una superficie de 398,25 kilómetros cuadrados y su población de hecho en el área metropolitana alcanza el millón de habitantes.
Los factores ambientales y geográficos que han incidido de un modo más notorio en el desarrollo y evolución de la ciudad han sido la influencia marina, la ubicación del municipio sobre dos valles fluviales (Guadalhorce y Guadalmedina), su orografía y su régimen climático.
DATOS GEOGRÁFICOS
Provincia
Superficie: 7.276 Km. cuadrados.
Población: 1.397.000 habitantes (2004)
Término Municipal de Málaga:
Superficie: 398'25 Km. cuadrados.
Población: 547.000 habitantes (2004)
El mar Mediterráneo
baña sus costas, y los montes de Málaga la circundan, conformando una barrera montañosa que la defiende del frío, caracterizándose su clima por sus suaves temperaturas gracias al papel del mar como regulador térmico. Con respecto al clima, los meses más cálidos son julio y agosto, y los más fríos suelen ser diciembre y febrero, con una temperaturas media de 22,8º C de máxima y 13 º C de mínima. La distribución de las precipitaciones en Málaga está bastante bien definida por las estaciones del año, correspondiendo la mayor pluviosidad al otoño y al invierno.
En la desembocadura del río Guadalhorce
se han ido formando, merced a los aportes fluviales sedimentados, las conocidas como "marismas del Guadalhorce". En la actualidad ocupan una extensión de 60 hectáreas, y han sido declaradas Paraje Natural en 1989. El otro río que ha intervenido decisivamente en la historia de la ciudad es el Guadalmedina, en árabe "el río de la ciudad". Tiene 47 kilómetros de longitud, y recibe la mayor parte del agua de los aportes que le llegan desde los Montes de Málaga.
Los Montes de Málaga
han sido declarados Parque Natural en 1989, con lo que ello supone de una mayor protección de los mismos. La zona protegida comprende 4.762 hectáreas, de las que un 97 % pertenecen al municipio de Málaga. Su orografía es abrupta, con una altura media de 500 metros. Su origen vegetal arbóreo se sitúa en las repoblaciones hidrológico-forestales realizadas a partir de los años 30. En él podemos encontrar más de 230 especies vegetales y más de 160 vertebrados.
Málaga es una de las provincias de Andalucía que posee una gastronomía más completa y variada, debido a la convivencia del mar y la montaña. Aquí encontramos un amplio abanico de materias primas con las que elaborar las recetas de pescados, carnes y hortalizas. Además, gracias al clima subtropical de la provincia, es posible el cultivo de frutas y hortalizas que se han incorporado a su cocina para enriquecerla y ampliar su oferta; como por ejemplo el aguacate, indispensable ya en multitud de platos y ensaladas.
Pescados y mariscos variados cocinados fritos o cocidos, como los famosos espetos
de sardinas que se comen a pie de playa; sopas frías como el ajoblanco a base de aceite de oliva, ajo y almendras, o el gazpacho andaluz, tan sabroso y refrescante en el verano. 
Hay también una gran variedad de platos a base de fideos con bacalao, almejas y diferentes pescados; al igual que las migas de la Sierra y el plato de los montes, de alto valor calórico, en los que no faltan el magro, el chorizo
y la morcilla, junto con un buen par de huevos fritos.
Todos estos platos, y más, es posible degustarlos entre la gran oferta de restaurantes que hay en la ciudad y su provincia. Restaurantes como El 7 de Julio, Adolfo Restaurante, La Taberna del Pintor, Antonio, Orellana, etc., o cualquiera de los restaurantes de todo el Paseo Marítimo Antonio Martín, con su gran oferta de frituras de pescado, arroces y espetos. 
Y para comer un buen plato de los Montes, no hay nada como subir a cualquiera de las ventas de los Montes de Málaga a pasar un estupendo día de campo.
A continuación os doy la receta de dos platos típicos de Málaga muy fáciles de preparar: la ensalada malagueña y la porra antequerana.
Así pues , amigos, espero que tengais Málaga como un punto a tener en cuanta a la hora de elegir ciudad de destino... La experiencia merece la pena.
Un saludo,
Carol.
servido por Carol
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Queridos amigos:
Siguiendo en mi línea de viajes cercanos, me gustaría hablaros de mi pueblo. Ólvega es una pequeña villa industrial situada en el corazón de la Sierra del Moncayo. 
En Ólvega destaca el frío de sus inviernos, y el calor de sus veranos. El clima, como se puede deducir, es del todo extremo, pero este hechos e compensa con la la amabilidad de sus gentes; gente sencilla dispuesta a hacer del visitante un invitado de honor.`
Para todos aquellos amantes de la montaña, senderismo,paseos a bicicleta o caballo, Ólvega ofrece varias rutas hechas para deleitar a los excursionistas. 
A través de cinco rutas de senderismo, debidamente señalizadas, podrán adentrarse y recrearse con los bellos paisajes de que ofrece la naturaleza y las magníficas vistas de su paisaje.
La ruta del viento les llevará hasta la cumbre de la sierra del Madero, a 1500 m de altitud. Si el día es despejado podrán divisar los Pirineos. En su cima emerge el primer parque eólico de Castilla y León, su impresionante vista bien merece el esfuerzo de llegar hasta este lugar. En el descenso apreciarán la belleza y encanto de la vieja mina de hierro y podrán compemplar un precioso lago que emerge de las entrañas de la mina. Beberán agua fresca y cristalina en la fuente del mismo nombre. La vía vieja del ferrocarril minero les llevará hasta la Fuente de la Cascarrera, donde podrán descansar. Siguiendo el frondoso robledal jalonado de praderas y arroyuelos, llegarán de nuevo a Ólvega, después de haber recorrido 11 Kilómetros por el paraíso.
La Ruta de los fósiles les permitirá, durante cuatro horas, reencontrarse con la historia. La calzada romana, tantas veces transitada por el Rey Felipe II, los castros celtibéricos de El Castillazo y la Hoya del Mesado o Muela, y los amonites y trilobites que puedan encontrar en las laderas de Juan Cañón, serán algunos de los atractivos que les esperan en esta ruta.
Extensos pinares salpicados de encinas, serán los principales protagonistas de la Ruta de Campiserrado. Después de hora y media, a la mitad del recorrido, encontrarán la ermita románica de San Marcos,
con una portada digna de ser admirada.
La otra vertiente olvegueña les permitirá recorrer, por excelentes caminos, una gran masa forestal, presidida por la majestuosidad y elegancia de las encinas, que tan buena sombra dan. Esta es la ruta de los encinares, y en poco más de dos horas, habrán recorrido ocho kilómetros de distancia.
Hablando de Ólvega y su patrimonio medioambiental, no podía faltar la ruta del Moncayo,
que le acercará hasta el pié de tan majestuosa montaña en la Cueva de Ágreda, desde donde podrán iniciar u ascensión, para culminarla a 2.315 metros, en el cerro de San Miguel.
Un precioso y cuidado Camino Verde, repleto de árboles ornamentales y frondosa vegetación, les llevará hasta la ermita de la Virgen de Olmacedo. Desde allí, podrán adentrarse en el Molino de Almagre,
paraje de singular belleza, apropiado para pasar un día de campo.
El encanto y misticismo que ofrece el paisaje olvegueño a sus visitantes, no ha pasado desapercibido a grandes poetas y así, privilegiadas plumas como las de Becquer, Machado, Azorín, Gerardo Diego, y Gaya Nuño, han ensalzado sus excelencias.
Todos los senderos son aptos para realizar rutas en bicicletas y quien los desee, podrá acercarse hasta el Club hípico, y, a lomos de dóciles caballos, sumergirse en el bucolismo de las sierras olvegueñas.
De regreso y para saciar el apetito podrán elegir entre las patatas rellenas, las fragatas y los portaviones, pinchos
típicos que con tanto cariño cocina Pili, en el Bar los Cuatro Ases. A un paso, en el Bar Cactus, podrán degustar un exquisito bacalao rebozado, y el el Bar Miñarro, les servirán con sumo gusto, unos deliciosos mejillones, o si li prefieren, unas patatas bravas. Después de esto, pueden acercarse a "hechar la partida" o tomar un café al Happy.
Para redondear esta dulce jornada, nada mejor que acercarse por Pastelería Mila y degustar los típicamente olvegueños, "zampaditos". Dulces a base de mazapán y nueces, bañados con un exquisito chocolate. Es el mejor regalo que puede llevar a los suyos y hacerse a sí mismo.
Ólvega cuenta con una rica y variada gastronomía propia. Parea comprobarlo no hay nada mejor que acercarse hasta aquí y probarla. Podrán saborear la "culeca" de San Marcos, las migas con uvas,
el rancho, los torreznos, los sabrosos embutidos, las tortas de manteca, los rollos de San Blas, la limonada de Semana Santa, el vino de terrizo, y los ya mencionados "zampaditos".
Así pues, os animo a que visiteis esta maravillosa villa, en la cual se funde tradición y modernidad para demostrar que ambos términos no son incompatibles. Aunque como sé que la mayoría de vosotros no lo hará físicamente, os invito a que hagais una visita virtual a este pueblo que me dio la infancia más bonita que se puede tener: Ólvega multicultural.
Deseo que os guste,
Carol.
servido por Carol
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Hola navegantes!!!
Viendo todos los grandes artículos que se han escrito escribir en este blog, me gustaría añadir uno. Pero en este caso, no me voy a ir lejos. Hoy he preferido quedarme en la ciudad que me acogió desde que tenía tres años, Pamplona.
Esta hermosa ciudad es una urbe moderna y acogedora con vestigios de su pasado medieval, un aspecto cuidado y una amplia oferta cultural y gastronómica. La capital de Navarra, ciudad enclavada en el Camino de Santiago, ha recibido durante siglos a los peregrinos en el puente de la Magdalena, punto idóneo para iniciar un paseo que descubre la muralla de la ciudad.
Tras atravesar el portal de Francia, se accede al centro histórico y a la catedral gótica de Santa María la Real, construida en los siglos XII y XV. Su fachada neoclásica da entrada al templo, en el que destaca su claustro gótico de estilo francés.
Un paseo por el Casco Antiguo permite contemplar otros edificios de interés como las iglesias-fortalezas de San Miguel y San Saturnino; las antiguas murallas; el Museo de Navarra, el Palacio de los Reyes de Navarra, el actual Archivo General de Navarra, la Capilla de San Fermín...Hablar de Pamplona y su casco antiguo es hablar de los Sanfermines y del encierro de toros. Los Sanfermines.
que se han convertido en sinónimo de fiesta gracias al escritor Ernest Hemingway, atraen cada año a miles de personas de todo el mundo. Cualquier día del año es bueno para pasear por las calles donde mozos y astados miden sus fuerzas por la calles de Santo Domingo, la Plaza Consistorial, Mercaderes y Estafeta hasta llegar a la plaza de toros.
El paso de la vieja Iruña a la moderna Pamplona se hace a través de la franja verde que forman los parques de la Media Luna, la Taconera y la Vuelta del Castillo., ésta última unida a la antigua Ciudadela.
. En el solar de uno de sus antiguos baluartes se ha construido el moderno Palacio de Congresos y Auditoria de Navarra Baluarte.
En la parte moderna de la ciudad destaca el parque Yamaguchi, donde se levanta el Planetario.
Para acabar este pequeño repaso a la capital navarra, no puedo dejar de comentar su gastronomía. A pesar de que se pueden encontrar todos los productos típicos, hay que hacer una mención especial al cordero criado en la Cuenca de Pamplona y, en Sanfermines, a los platos cocinados con toro de lidia.
Otros productos típicos de la capital y su entorno son el chorizo, el relleno o morcilla blanca, los caramelos de café con leche, las tortas de txantxigorri y las coronillas.
Tampoco puedo cerrar esta sección sin hacer referencia a la costumbre navarra de irse "de pinchos".
En Casco antiguo está lleno de bares tradicionales donde se pueden degustar gran variedad y cantidad de riquísimos productos hechos para satisfacer al más exigente.
Y aquí queda este corto viajecito, porque, para viajar, no hace falta irse lejos de casa..
Un saludo,
Carol
servido por Carol
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