París after dinner
Son las once. Ya habéis cenado, pero os resistís a volver ya al hotel porque la noche promete. ¡Bien hecho! No importa el día de la semana, en París siempre hay plan. ¡Sólo tenéis que pensar qué os apetece esta noche!
Por ejemplo, si estáis cansados de caminar viendo todo "desde abajo" y queréis una vista increíble de la ciudad, podéis subir al bar de la última planta del hotel Concorde Lafayette, en el palacio de congresos de París. Os garantizo, por experiencia propia, que es el lugar perfecto para tomar una copa después de cenar. Ojo al presupuesto, porque no es muy barato, pero la verdad es que merece la pena.
Ah, ¿que no tenéis sueño? ¿El cuerpo os pide fiesta? ¡Genial! Podéis elegir un sinfín de planes: desde los espectáculos del Lido hasta diferentes discotecas. Si os gusta el glamour de los Champs Elisées, en el mismo paseo y los alrededores hay varias discotecas muy exclusivas con buena música electrónica. Supongo que otro tipo de locales, pero yo os cuento lo que domino más...
Si preferís algo más original, en verano, en el Sena, hay un barco-discoteca. Yo nunca estuve, pero dicen que no está mal. Por cierto, el barco está amarrado, no os paseará por el río.
Hablando de noches de verano, un plan interesante que hacen los jóvenes parisinos es reunirse en el Pont des Arts a cenar bocadillos o hacer botellón. ¿Os apuntáis?
Si habéis cenado en Saint Germain des-Prés, no hace falta que os mováis. Es un barrio muy vivo, con un montón de bares, música en directo y muy buen ambiente en general.
Si tenéis ganas de bailar, preguntad a los taxistas, que sabrán dónde llevaros en función del día de la semana. Y, si no, ¡comprad la maravillosa guía de ocio del quiosco y dejaros aconsejar!
Vaya planazo, ¡eh! Pasadlo bien, pero tened en cuenta que al día siguiente tal vez tengáis que seguir paseando... ¡Disfrutad!
Cris
PD: El final perfecto para una noche de fiesta genial es volver a casa con una crêpe calentita en las manos... La cuestión es: ¿de nutella o de jamón y queso? ¡Lo dejo a vuestra elección!

srta Honeychurch dijo
Pasear por París esa bella ciudad magnética, arrogante y altiva. Ciudad de seres ajenos, adorada por el visitante, renunciada por el residente. Sentimientos encontrados invaden su esencia, estética y arte se contraponen a su frialdad y dureza.
Adoro esa ciudad, estuve una temporada viviendo allí, aunque la "nuit" no es precisamente su fuerte, desde mi punto de vista.
Me ha hecho gracia ver que ahora es un "must" lo del Pont des arts, yo también hice ésto pero tendría que haberse llamado "Botellón-chic" porque bebíamos Champagne a la luz de la luna y bengalas...
Ay Paris, Paris!!!!!!
PD: Próximamente postearé algo de lo que escribí de mis recuerdos por allí, que incluyen este momento.
27 Abril 2006 | 08:27 PM