¿Quién no soñó con Eurodisney?
He pensado que muchas personas visitan París como complemento a un viaje a Eurodisney. Yo misma lo hice con ocho añitos... y no volví hasta los 22. Por eso, tal vez os apetezca hablar un poco acerca del parque temático más famoso de Europa. Si al final de mis explicaciones decidís apuntaros al plan, clickad sobre esta imagen y os remitirá a la web en español de Disneyland París.
No podría decir quién disfruta más en Eurodisney: ¿los adultos o los niños? Creo que ambos grupos viven una experiencia fantástica durante la visita, que consiste en adentrarse en el mundo mágico de los cuentos de nuestra infancia con un papel protagonista. Sin embargo, no todos están de acuerdo con la idea. Más de una vez he oido comentar que es todo cartón y capitalismo, y que toda la parafernalia sólo sirve para adormecernos y "estupidizarnos" un poquito más.
Yo respondo hablando de la ilusión que uno vive cuando ve, a lo lejos, el castillo de la Bella Durmiente. Cuando camina por esas calles de dibujos animados. Cuando huele el polvo y escucha los disparos en el "Lejano Oeste". Cuando siente la felicidad de los cientos de niños que sonríen, y se admiran, y se emocionan allí. 
Sinceramente, es una experiencia que realmente vale la pena vivir. En comparación con otros parques temáticos que he visitado, diría que la diferencia principal reside en la ilusión, en los sentimientos.
Y no es que yo sea una persona cursi, como supongo que estaréis pensando. No lo soy en absoluto. Pero creo que todos deberíamos revivir al menos una vez en nuestra vida adulta la experiencia de volver a ser niños y comportarnos como tales, sin juzgarnos ni ser juzgados por los demás.
Puestos a viajar hasta allí, merece la pena pasar algunos días en el propio "resort". Hay varios hoteles dentro del parque donde podréis descansar y disfrutar de 24h de ambiente. Si disponéis de varios días para visitar Eurodisney, lo haréis con más tranquilidad: podréis repetir atracciones o espectáculos, descubrir hasta el último rincón de cada mundo, etc. Y además, como hice yo a los 8 años, desayunar con Pluto, Pepito Grillo y Daisy y coleccionar sus autógrafos.
Si planeáis complementarlo con una estancia en París, tened en cuenta que Eurodisney está lejos de la capital, en Val de Marne. Sin embargo, no hay problemas de tranporte: podéis ir en coche o directamente en tren, en el RER A (línea roja). En este plano podéis haceros a la idea de la distacia desde el centro de París. Si queréis ver un plano completo de los trenes, clickad sobre la imagen.
Aviso a navegantes: si no queréis morir de frío en el intento, ¡procurad ir en los meses de primavera-verano! Como está en una región interior, el verano es muy caluroso y las temperaturas invernales, muy bajas. Pero es cierto que Disneyland nevado tiene un encanto especial. Lo dejo a vuestra elección.
Así que ya sabéis: si os faltan ideas para regalos o queréis sorprender a los vuestros, es una idea genial. Aunque, de todas formas, yo pienso que no se necesitan excusas para venir un sitio así.¡Dejaos llevar!
Cris



incitatus dijo
¿Es usted la corresponsal en París?
2 Mayo 2006 | 11:36 AM